La
tecnología como factor del cambio organizativo en las empresas.
A lo largo de la historia, la
organización de las empresas se ha ido adaptando a los cambios en las
circunstancias. La competitividad en las empresas es ahora el “pan de cada día”
dentro y entre ellas mismas. Las exigencias competitivas aumentan y son
representadas por el coste, la calidad, el servicio y el tiempo, las cuales son
de vital importancia dentro de las estrategias de progreso competitivo.
En diversas ocasiones el avance
tecnológico es orillado por la aplicación intensiva de las tecnologías de la información,
sin embargo, la tecnología es una fuerza de cambio en sí misma, además es uno
de los motores centrales a la globalización de la competencia.
La influencia de ser una empresa que se
encuentra inmersa en un control organizativo que utiliza a los clientes como
elementos de control interno, es decir, haciendo uso de parámetros que permitan
saber (por medio de la satisfacción u otros recursos como opiniones directas
por parte del cliente) si la calidad del servicio y producto son los adecuados
dan como resultado el conocer cuáles son los elementos que se necesitan mejorar
mediante cambios en pequeña o grande escala en el área en la cual el cliente
hace referencia. Al poner al cliente en primer lugar se tiene la ventaja de
saber de primera instancia si se necesita mejorar la competitividad en la
empresa, sin embargo, tiene como desventaja el hecho de que los clientes son
muy demandantes, ya que al saber que están siendo cumplidas sus anteriores
peticiones estas no les satisfacen y piden nuevas de forma constante y exigen
resultados de forma aún más pronta. En mi opinión, ya que suena como algo de
beneficio el hecho de nuevas demandas por parte de los clientes, no tener un
criterio que permita establecer los límites y tiempo de satisfacción de dichas
demandas (las cuales también pueden no ser apegadas a la meta de la empresa) es
lo que empuja a realizar los cambios competitivos con velocidad y en múltiples
ocasiones agotar los recursos de la empresa. Ejemplo de ello son las
aplicaciones móviles que, por medio de los centros de descarga de las mismas o
al tener activa la aplicación, piden a los usuarios una calificación y
comentario para la realización de nuevos cambios, a muchas aplicaciones les ha
sido de utilidad hacer uso de estas sugerencias y saber manejar los cambios,
pero otras como Vine pasaron al olvido pues realizaron los cambios hasta agotar
las posibilidades de su visión y creatividad.
Retomando el uso de los avances
tecnológicos como fuerza de cambio y tomando en cuenta el uso del cliente como
base de un control interno, recuerdo una película que muestra un poco de ambas.
La película se titula “Amor sin escalas” y nos relata la historia de una empresa
que se dedica a realizar reducción de personal por medio del despido en una
clase de platica que hace uso de la motivación al progreso personal y genera
una visión positiva en el despedido, evitando así que exista algún tipo de
represalia por parte de la persona a quien se despide, ya que encargándose de
que las personas quienes son despedidas tengan la oportunidad de establecerse económicamente,
por medio de planes que les facilitan ayuda económica, de salud y cartas de
recomendación. En un principio la empresa envía a sus empleados de forma presencial
a realizar el trabajo lo cual permite a los empleados de la empresa
protagonista realizar viajes constantes y obtienen algunos beneficios por parte
de las aerolíneas, pero se presenta una nueva empleada quien tiene una nueva
propuesta que trae consigo el uso de videollamadas para la agilización del
proceso y la reducción de gastos por parte de la empresa. Algunos de los personajes
se muestran a favor y otros en contra como lo hace el personaje principal de la
película, éste se niega a el uso de la tecnología como forma de realización de
su trabajo, no le agrada la idea del cambio pues esto le impediría continuar y
lograr su meta como cliente frecuente de una aerolínea y ser reconocido por
ello pero, además de ello, él realiza la observación pensando en que el trato personal
con el despedido es lo que hace a la empresa un éxito y evita problemáticas, pero finalmente la propuesta es aceptada con
un tiempo de prueba, pues existía mucha demanda por parte de los clientes en la
pronta reacción de la empresa. El personaje principal entrena a la nueva
empleada mostrándole algunos tips y ella observa como es la interacción en el
despido personal, posteriormente intenta aplicar estas técnicas dentro de su
propuesta. Comienzan las pruebas de despido electrónico y parece ser que todo
marcha según lo propuesto hasta que una de las personas que es despedida se
quita la vida y se le notifica a la empresa lo sucedido, pues de alguna forma
se les responsabiliza de los hechos, al tener conocimiento de ello, la joven
que propuso la idea de hacer uso de las videollamadas renuncia pues se siente
culpable de no haber continuado con el método de despido personal, y la empresa
vuelve a sus viejos métodos despidiendo de forma personal a los empleados
reconociendo que es una forma más humana.
Lo narrado acerca de lo ocurrido en la
película es un ejemplo de que al hacer uso veloz (sin calidad y análisis), por
cumplir con las demandas de los clientes, de los recursos tecnológicos, trae
como consecuencia un decaimiento de la calidad de lo ofrecido por la empresa.
Sin embargo, es imprescindible el hecho de realizar un mejoramiento en los
aspectos que retienen la competitividad de las empresas, pero estos tienen que
ser puestos en balanza, pues el saber si tienen más beneficios o no son
beneficiosos puede tomarse entonces una decisión acerca de la forma y momento
en que estos deben ser implementados, formándose así una empresa de
organización que aprende de sus ganancias y errores, analiza y fomenta una
competitividad de la cual podrá ser destacado.